Comentario a la frase “el mal y el bien no existen, lo que existe es el mal y el bien para ti”

Eso es tanto como decir "el frío y el calor no existen, lo que existe es el frío y el calor para ti": La realidad es que porque existen el frío y el calor afuera, objetivamente, existen también el frío y el calor para ti.

¿Existen el mal y el bien objetivamente?: Todos podemos ver ejemplos de uno y de otro en la realidad de todos los días. Quizá lo que se quiere decir a veces con esa frase es que lo único que importa es lo que nos afecta personalmente. Ahora bien cuando hace frío nos abrigamos y así no nos llega a afectar el frío a nosotros. Si creemos que el frío no existe, entonces no nos abrigamos y nos damos cuenta de que realmente hace frío cuando lo sufrimos y quizá nos constipamos.

Decir que el mal no existe es lo mismo que ir desabrigados frente a sus acometidas y hacer oposiciones a que sintamos el mal en nosotros mismos, en nuestra propia carne. Además cuando uno dice, por ejemplo: "Es cierto que hay quien mata, pero mientras no me maten a mí todo va bien" en esa actitud ya anida el egoísmo, "vaya yo bien y me importan un bledo los demás". Y eso mismo es una actitud mala moralmente, falta de amor por los demás.

Y de alguna manera aceptar esa frase es ya aceptar el mal en nosotros mismos, de modo que buscando no ser afectados por el mal, de un modo despiadado para con los demás, ya se ve, de hecho, uno afectado por el mal moral.

Otro significado de esta frase sería: "todo me está permitido, porque el mal no existe objetivamente, y sólo me he de preocupar de lo que a mí me convenga". Veamos las aplicaciones prácticas de esta postura: "no hay nada que me prohíba matar, sólo depende de si no me conviene", "no es malo en sí quitar la mujer a mi prójimo, sólo depende de que me guste y pueda", "no es malo robar en sí, sólo depende de que no me puedan coger". Si el mal objetivo no existe, entonces se abre la puerta a una moral individualista feroz y egoísta que transforma la sociedad en una selva.

Por otra parte, esa frase supone probablemente una concepción amoral y atea: Si Dios existe es el Bien objetivo y absoluto. Y apartarse de Él es el mal absoluto. Si después de nuestra vida nos espera un juicio y una salvación o condenación eternas es que existen también para cada uno de nosotros el mal y el bien absolutos, que consistirán en nuestra unión o separación con el Bien objetivo y absoluto, Dios.

La frase que nos ocupa es por otra parte falsa: Existen la luz y la oscuridad fuera de mí y sabiendo que existen procuro tener luz y alejarme de la oscuridad. Del mismo modo, sabiendo que como nos dice la experiencia y la fe existen el Mal y el Bien objetivos fuera de mí, he de procurar evitar la oscuridad del mal y acercarme a la luz del bien, y así tendré el Bien para mí y el Bien – Dios- dentro de mí y evitaré que el mal anide en mí.